Francisco, el hombre que abrazaba como el mar



Hoy el mundo despide al Papa que hablaba como un abuelo sabio y caminaba como uno más entre nosotros. Francisco, el bonachón, el hincha de San Lorenzo, el que predicaba el amor sin juicio y a Dios sin paredes.

No profeso una religión en particular, pero creo en Dios y en Jesucristo. Cuando deseo conversar con ellos, me voy al mar. Para mí, el mar representa el infinito, y en su inmensidad encuentro la presencia divina. Y en esa misma inmensidad, sentí muchas veces la voz de Francisco, como una ola que no se impone, pero llega.

Él me enseñó que amar sin esperar nada a cambio no es una utopía, sino una elección. Que uno puede ser espiritual sin atarse a estructuras, siempre que haya compasión en la forma en que miramos al otro.

Le agradezco por mostrarme que el Evangelio también puede vivirse en una cancha, en una villa, en una plaza o en un abrazo sincero. Que Jesús sigue caminando entre nosotros cada vez que hacemos el bien sin mirar a quién.

> “Dios nunca se cansa de perdonarnos; somos nosotros los que nos cansamos de acudir a su misericordia.” — Papa Francisco



Hoy el cielo gana a un pastor, y nosotros quedamos con el eco de su voz y la tarea de seguir sembrando amor.
Descansa en paz, querido Francisco.
Gracias por recordarme que Dios también se parece al mar.

Se fue Zavalita

Se fue Zavalita

Y no tuve oportunidad de ir a tomarme ese café en La Tiendecita Blanca o en Haití. Si eso hubiese pasado, juro que hubiera sido como si estuviéramos entrando a La Catedral a conversar de la vida.
Se fue Zavalita y nunca me firmó los libros que adquirí de él.


Cómo olvidar aquel gélido invierno del 2008 donde lo vi, y no tuve la valentía de acercarme. Según yo, era por vergüenza, pero no. No era eso.
Era que no tenía los cojones que hoy tengo.
Los de pedir, los de lanzarme, los de mirar de frente y decir: “Maestro, gracias”.

Cuánto me hubiera gustado cruzármelo en alguna parte del mundo con uno de sus libros en mano y decirle cuánto lo admiraba. Que me firme un ejemplar. Que escuche, aunque sea por un instante, lo mucho que sus palabras significaron para mí.

Se fue Zavalita y me quedé con las ganas de entrevistarlo. No para televisión —aunque quién sabe, algún día tenga mi espacio, mi podcast, mi canal— sino para tener una conversación larga, íntima, llena de café y silencios, como las que suelo imaginar con los grandes.

Todo en la vida son lecciones.
Absolutamente todo.

Hoy sé que no se deben dejar las cosas para mañana cuando puedes hacerlas hoy. Que no hay que suponer: hay que preguntar, atreverse, vivir.
Me quedé con las ganas. Y sí, tuve la oportunidad. Pero el roche, el “¿y si…?” me ganó.
Y lo entiendo. Era un joven imberbe entonces. No tenía la sabiduría ni la madurez que hoy me acompañan.

Créanme: si esto hubiera pasado hace unos meses, habría tenido una tertulia hermosa con Zavalita. Le habría dicho cuánto lo admiraba. Le habría contado que Conversación en La Catedral siempre será mi libro favorito de todo lo que escribió.

Grande, Zavalita.
Definitivamente dejaste un legado. Nos enseñaste que sí se puede vivir de la pasión, si hay enfoque, si hay disciplina, si hay hambre de escribir y de mirar el mundo con ojos propios.

Te fuiste, pero tus palabras se quedaron.
Y eso, al final, es lo que hacen los grandes.

Mi religión es el amor

No soy católico desde hace mucho tiempo y tengo una sola razón. A algunos miembros de mi familia les cuesta aceptar esto. Les cuesta creer ya que yo pasé desde bautizo hasta confirmación e incluso formé parte de un grupo de catequesis del cúal sólo estuve unos años. Aprendí sí, pero también decidí soltar algunas cosas que no sumaban en mi vida.
No me sentía del todo bien. Tengo ciertos gustos musicales, los cuales yo era criticado a espaldas (eso es feo la verdad) No era yo, era tímido, sólo tuve doce amigos de los más de doscientos que habían.


Cuando salía de las reuniones y no era tan feliz del todo, me sumergía en el rock porque sentía que era la única manera de escapar de los prejuicios. La música no te grita, no te dice que tu opinión no importa o te hace sentir como un estúpido.


Me estresaba escuchar algunos sábados a un sacerdote que sólo se dedicaba a decir que el dinero es el origen de todos los males. Me intrigaba algo cuando se iba de viaje o misiones y con buenos viáticos y obviamente con dinero. El dinero es malo, los ricos no irán al cielo, pero pedía óbolo para las «misiones» buena publicidad emocional la que hace las iglesias  en general a las masas.


No soy alguien que no respeta las religiones, si eso es lo que piensas. Creo que es la manera que usa el sistema de intentar mostrarnos lo que hoy en día ya sabemos y en estos tiempos con más fuerza . Siempre es bueno que conozcas más allá de lo que te muestran.
Tengo mucha fe en Dios y lo amo con todo mi ser. Pero siento que no necesito estar o formar parte de una iglesia. Amo hablar con Él en el mar. De hecho, ese es mi templo, ese es mi lugar de conversaciones con Dios y sabes, elegí el mar porque Dios representa amor infinito, representa abundancia y grandeza.


Y muchos se preguntan ¿y se puede creer en Dios sin pertenecer a una religión? Claro que si. Cuando me preguntan de que religión eres yo les digo de la religión del amor. De esa religión que se preocupa por el prójimo. Mi ofrenda o diezmo es servir y hacer el bien sin mirar a quien. Es trabajar por un mundo mejor. Busco todos los días mi mejor versión para así poder impactar en muchas vidas.
El mundo necesita más unión y menos separación. Se necesita hacer más y hablar menos. Se necesita no sólo predicar sino ser coherente en lo que se dice y hace. Con esto que diré no pretendo creerme mejor que el resto, pero si queremos ser buenos humanos y servir a Dios, amemos de todo corazón a ÉL y honremos su nombre, no jurar por Dios en vano, no quiero asustar pero eso trae consecuencias. Ser una buena persona también me refiero a ser un buen hijo, esposo, novio, amigo, pero sobretodo bien humano. Se honesto, no hagas daño, se leal, no traiciones, sé correcto, sé coherente. En pocas palabras, da lo que también quieres recibir. Ya sabes que si quieres cosechar buenos frutos, debes tener buena siembra.


También recuerda que no puedes orar por un diez si estudias para un siete. No puedes orar por una pareja que te sea fiel cuando tú eres infiel. Deja de darle toda la responsabilidad a Dios y cuestionar sus acciones, tus acciones demuestran lo contrario. Ora como si todo dependiera de Dios, pero obra como si todo dependiera de ti.


Aprendamos del buen Jesús que amó al prójimo con todo su ser. Eso era todo lo que quería decirles.

Hay cosas que no te he contado

Soy caluroso, pero a veces no soporto el sol. Me encanta el mar y lo sabroso que es, pero tengo pudor caminar sin polo en la playa. Soy comelón, pero también un amante del buen vino. Tengo por objetivo mantener mi peso ideal, pero mi amor por los makis es más grande. Pienso que el helado es uno de los mejores inventos de la humanidad, pero no tanto como la nutella. Fumaba marihuana cuando era adolescente, pero ahora me desagrada que fumen muy cerca. Me encanta el arte, pero me impacienta ir a los museos. El rock es uno de mis géneros favoritos, pero soy fan de Lady Gaga.

Me encantan todos los quehaceres del hogar menos planchar. Tengo un mejor amigo surfer, pero también ama el ciclismo como yo. La única razón por la que llevaría un curso de gastronomía es porque soy comelón. Comprar ropa e ir a cafeterías para mi es terapéutico, pero más terapéutico para mí es tener una sesión con Antonella, mi psicóloga. Detesto el olor al cigarro, pero hace años fumaba una cajetilla diaria. Soy amante del buen café y lo tomo súper caliente así estemos a más de cuarenta grados. Me encanta ver partidos de fútbol, pero me da flojera jugarlo. Estoy pendiente de los movimientos de la bolsa de valores, pero más de mis propios movimientos en el contador de pasos. Soy muy lindo, pero cuando escribo soy insoportable. Soy buena gente, pero cuando escribo no soy la mejor persona.


Soy detallista, cariñoso y tierno, pero no me gustan las baladas. Soy escritor, pero a veces me da flojera responder los chats de WhatsApp. Quiero ser cantante, pero mi entonación no es tan buena que digamos. Soy espiritual (no religioso) pero no creo en los santos. Tengo un santo en mi ropero y no sé por qué aún lo tengo. Soy amante de los autos deportivos, pero no sé manejar. Amo leer, pero a veces me quedo dormido y me ven con el libro en la cara. Hoy en día tengo mucha paciencia, pero no para mí a veces, Me encanta ver películas, pero no ir al cine frecuentemente. Nací en Miraflores, pero vivo en el Callao y me siento más chalaco que miraflorino. Jugué futbol cuando era pequeño, pero ahora me fascina el ciclismo. Me gusta como canta Bruno Mars pero me gusta más como luce Robbie Williams en el escenario.

El café: Un ritual, un placer, una pasión.

Para algunos, el café es solo una bebida. Para otros, es un arte, un ritual, una fuente de inspiración. Desde el primer aroma que despierta los sentidos hasta el último sorbo que deja un recuerdo en el paladar, el café se convierte en una experiencia que trasciende lo cotidiano. Más que una bebida, es toda una experiencia. El café no es sólo cafeína. Es el placer de esperar la extracción perfecta de un espresso, la delicadeza de la leche vaporizada en un Flat White, la frescura y suavidad de un buen Cold Brew. Cada método de preparación cuenta una historia y cada taza es una invitación a descubrir nuevos matices de sabor.


Un Ritual que une y transforma. El café crea momentos. Es el pretexto perfecto para una conversación, el compañero silencioso de una madrugada de trabajo o el protagonista de un descanso bien merecido. En cafeterías, oficinas o en casa, esta bebida se convierte en un lenguaje universal que une a personas de distintas culturas y tradiciones.La Pasión de elegir lo mejor. Los verdaderos amantes del café sabemos que no todos los granos son iguales. La elección de un buen café de especialidad, el cuidado en su molienda y la precisión en la preparación marcan la diferencia.

Cada taza refleja dedicación y respeto por un proceso que comienza en tierras lejanas y termina en nuestras manos.El café como estilo de vida para los que somos apasionados. El café es más que una costumbre: es una forma de vida. Es explorar nuevos orígenes, probar combinaciones inesperadas como un Cold Brew con ginger Ale, descubrir cafeterías especiales y, a veces, atreverse a preparar la propia versión en casa.Porque el café no es solo una bebida, es una pasión que se disfruta en cada sorbo.

Un post ligeramente cursi

Últimamente te pienso más que ayer. Me encanta cuando llega la noche porque es dónde te puedo ver. La vida nos está dando esa oportunidad de viajar juntos, agarrarnos de la mano y de ir por nuestros objetivos. Que lindo sería eso. Así como cuando apareces en mis sueños y lo único que hago es contemplarte, admirarte, aplaudirte, sentirte y dejarme cautivar por tu coqueta pero tierna mirada.

Últimamente amo ir a dormír porque sé que ahí vas a estar y no malinterpreten el que voy dormir para no hacer nada por favor. Me encanta cuando hacemos planes, cuando salimos a caminar, reímos, hablamos de la vida y una que otra pavada. Si, no dejamos de ser nosotros. Nos podemos contar de todo sin sentirnos juzgados. Me encanta la conexión y la confidencialidad que hay entre nosotros.

Despertamos nuestros niños interiores con nuestras ocurrencias. Si te vuelves a aparecer en mi sueño, quiero que sepas que tienes todo mi cariño y sé que yo tengo el tuyo. Es extraño todo esto, pero empiezo a quererte mucho y ya eres especial para mí. Sé que andas por ahí y créeme que cuando nos veamos haremos todos estos planes y más. Mientras, sé feliz así como yo también lo soy. La vida nos está preparando para algo maravilloso. Soy consciente que nos veremos. Al despertar esto pasará a ser una hermosa realidad.

Un año nuevo

Ya estamos por cerrar el primer trimestre del año y me sorprende cuánto estamos avanzando. No solo hablo de trabajo, también me refiero como ser humano, trabajando de la mano de mi astrólogo y mi psicóloga. Me sorprende cuánto estoy creciendo. No solo lo siento así, ellos me lo dicen y constantemente me dan un feedback de cómo vamos en la vida.
Es curioso que un día como hoy publique en mi blog. Sí, así como lo lees, un día como hoy. No voy a entrar en detalles el  por qué dije eso, los que me conocen desde hace mucho tiempo y me están leyendo a la par saben de que estoy hablando.


Hablando con uno de mis mejores amigos ayer mientras almorzábamos, él me comentaba de cuánto he mejorado desde aquel 6 de marzo del año pasado hasta hoy. El año pasado estaba en una situación no tan bonita que a nadie le deseo. Lo que sí te puedo decir es que no permitas que te traten mal. No debes tolerar conductas narcisistas, manipuladoras, deja atrás a alguien con conductas sociópatas. Hace un año estaba pensando cómo salir de una situación que no me hacía feliz, una situación en la que yo no me sentía bien y mi círculo más cercano andaba preocupado por ello. No fue fácil, pero tampoco imposible. Ya que yo no sabía cómo salir y le pedí a Dios señales para poder estar fuera lo más pronto posible. Dios me hablaba en escrituras, en mi círculo cercano, en algún post que me salía en alguna red social. Qué maravilloso es cuando le pedimos a Dios o al universo o en lo que tú creas señales para tomar decisiones que nos cuestan o salir de situaciones que ya no suenan con nosotros.


Hoy celebro que soy leal a mi mismo, celebro que me cumplo, que estoy trabajando en mi versión mejorada todos los días. Celebro que me rodeo de gente maravillosa, me rodeo de buena vibra, me rodeo de gente que me lleva a un siguiente nivel.


Siempre hay un motivo para celebrar, mientras escribo este post también te comento que ya hice mis primeros 1000 km en bicicleta en lo que va del año y estoy demasiado feliz. Ya sabes, salte de situaciones que no suenan contigo, dale la vuelta a la tortilla y ve por tu mejor versión.

Algo que quería contarte

Voy a escribir el post más breve del año. Pero, cada vez estoy más agradecido con la vida por las vivencias que tengo. Hoy festejo que la vida hace un año me quitó un gran peso de encima, me sacó de donde no estaba siendo feliz. Y no sentía que podía fluir y cuando vivas ese tipo de cosas es mejor ver la forma de salirse y si no sabes cómo, pues, pídele ayuda a Dios, al universo o en quien tú creas. Recuerda que nunca estás solo y que siempre se puede estar mejor. No saben lo feliz y agradecido que estoy con la vida porque a gritos me dijo:


-Salte de ahí. Entregalo todo y confía que se vienen grandes cosas.


Por otro lado, mañana conmemoro el onomástico de mi mamá. Una mujer demasiado linda por dónde la veas. La mujer más noble que la vida me puso en el camino. Mi primera mejor amiga, mi confidente, mi mano derecha, la persona que me conocía al 100% y sabía absolutamente todo de mí. Los que te amamos y recordamos vamos a hacer el día de mañana un día súper especial. Celebrarlo como te gustaba. Definitivamente me siento afortunado de haber tenido una mamá como tú. Siempre vivo orgulloso de ti y desde donde estés solo te pido que me acompañes en cada travesía, de esas que solíamos hablar cuando íbamos por helados o frappés. Gracias por haber sido la mejor coincidencia y por qué sé de dónde estás, me cuidas de lugares y personas no gratas. Gracias por tanto mami, te amo. Feliz cumpleaños dónde estés 🎉🎂🥂

Todo tiene su hora

– Estuviste con tu mejor amigo y no viniste a verme
– Te dije que no podía ir ya que se me complicó y tenía que salir con él.
– Por un momento pensé que me estabas evitando. Tengo que confesarte algo
– ¿Que cosa?
– Te seguí hasta la puerta del edificio donde vive él y te vi entrando con él y una chica que tenía una gorra negra.
– ¿ Cómo hiciste eso?
– Supe por tus historias de Instagram que estabas en una cafetería por Miguel Dasso y pues estuve detrás de la cafetería. Quise acercarme y abrazarte como cuando me acompañaste a mi entrevista y no dejaba de abrazarte porque olías rico.
– Oyeee pero te hubieses acercado a saludarme.
-¿Sabes por qué no me acerqué?
– No lo sé
– Me dió cólera que prefieras a tu mejor amigo que a mí. Senti que no me diste mi lugar.
– Pero no es para que te molestes. Tu sabes cuál es tu lugar en mi vida. Ten paciencia que eso va a crecer. Apenas nos conocemos, pero quiero que todo esté bien.
-¿Lo tomas a la ligera ? Tu sabes lo que siento por ti. Yo te quiero mucho y lo sabes. No sé si estoy muy acelerada, pero desde aquella noche que nos tocó viajar juntos y fuiste todo un caballero, no pude dejar de pensar en ese momento. Eres lo que quiero para mí vida. Mis padres siempre me han inculcado que debo aspirar a lo mejor y tú eres parte de, pero también sé que todo tiene su tiempo y todo tiene su hora.
– Me dejas sin palabras Lucero. Tu sabes el vaivén en el que me encuentro. Tienes razón en cada palabra que dices.
– ¿cuál es el problema contigo? ¿No te parezco bonita? Ah ya sé.
– Y que cosa sabes. Bonita me pareces, algo que me encanta de ti es tu mirada y tú sonrisa. Me pareces una mujer espectacular e interesante.
-Y si piensas eso de mi ¿Por qué no eres mi saliente? No me haces caso porque nos llevamos diez años ¿verdad? Tienes ese prejuicio por la edad. Seguro no ves futuro entre está chibola y tú.
-No preciosa, no es eso. Créeme que si yo termino, pondría todo de mi parte para que funcione contigo. No me olvido cuando estuvimos agarrados de la mano en el avión por diez minutos.
– En ese momento no me importaba nada, sólo quería besarte. ¿Recuerdas cuando puse mi cabeza sobre tu pecho? Y tú me acariciabas con ternura. Le conté a mi mamá, pero ella dice que luche y tiene razón.
– Te estoy empezando a querer y de una forma que no me imaginé.
– Y yo a ti. Yo sé que te inspiro mucho para escribir.
– Cómo que hace frío en este lugar. ¿Vamos por un cafecito?
– ¿Y luego vamos al Olivar?
– Me encanta la idea.

Estuvimos como dos horas caminando en el Olivar, agarrados de la mano y sólo contemplandonos desde aquel día en la fila catorce de un avión. Por cosas de la vida fuimos al restaurante favorito de ella y al entrar sale Miguel y Estefanía mis amigos con quién ella me vio en su faceta de espía que no conocía. Nos saludamos como ese estilo particular que tengo con Miguel.
Lucero y Estefanía nos miraron y se rieron, les presenté, tuvieron química desde ese momento y quedamos en salir los cuatro ese al día siguiente. Lucero no lo pensó y dijo que si acepta, yo la quedé mirando porque ella tenía que ver a unos tíos a esa hora. Nos despedimos y entramos al restaurante y hablamos.

– y tú niña ¿Mañana no tenías que ir donde tus tíos?
– iré pero una hora nomás, de ahí vamos a pasar la tarde con tus amigos. Me interesa saber con quiénes se vincula mi novio, porque es un hecho que tú serás mi novio.

La quedé mirando unos instantes. Me paro un momento y le dije que iría a los servicios. Llamé a Sandra para decirle que tengo que verla hoy en la noche y hablar algo muy importante para mí. Ella aceptó y me dió más tranquilidad eso.

Llegó la noche, busqué a Sandra y le pedí en buenos términos que debemos terminar nuestra relación porque ya no iba, ya no estaba en la misma dirección que ella y lo más sano es cortar y ya no insistir en algo que honestamente no tiene fruto. Me cuestionó y luego de una hora y media aceptó culminar conmigo.

Salí de la casa de Sandra y llamo a Lucero y le dije que estoy a cinco minutos de su casa y que por favor baje que tengo algo que decirle.

– pequeña tengo algo que decirte
– ¿que pasó? Me dice toda nerviosa
En un tono serio y mirándola fijamente le pregunté
– ¿ Por qué tanta seguridad de que soy tu novio?
– Porque ya lo serás
– Vengo de hablar con Sandra
– Ay, no.
– Y le dije que debemos terminar y eso hicimos. Terminar porque ya no daba más, emocionalmente me sentía desgastado y no quería seguir así. No entré en detalles sólo le dije que debemos terminar.

Lucero me miró fijamente y me besó de una forma tan linda, tan tierna, tan ella. Era algo que ella anhelaba y que yo también anhelaba, pero mi actitud candelejona no me permitía cerrar esa puerta que ya no tenía caso tenerla abierta. Yo también le correspondí el beso, estuvimos en el balcón de su casa mirando la noche, contemplando el ambiente, contemplando a ella lo maravillosa que es.

Le envié un audio a Miguel y él escucho y me felicitó, lo mismo hizo Estefanía. Todo fue tan rápido hermoso a la vez.
Fuimos al almuerzo con los chicos, entramos de la mano al restaurante y se nos veía tan tiernos. Miguel y Estefanía estaban contentos por nosotros. Fue una tarde mágica, de muchas risas y buena comida. Amé ese momento, amé estar con ella. Amé que la vida me haya permitido cerrar un ciclo para poder abrir otro. Muchas veces el cerrar una puerta y abrir otra, si, yo sé que no es fácil, pero también se dos cosas, que la vida es ahora y que también depende de uno mismo hacerlo.

Un pequeño spoiler

Acabo de llegar a mi nuevo trabajo. Todo pinta bien al parecer. Vengo de una experiencia media agria con ese tal Jorge Collantes que no sabía tratar a la gente. Es de esos jefes que cree que todo lo sabe y nadie, absolutamente nadie puede saber o conocer más que él. Ahora sí le tocas temas en inglés, él se pone nervioso y de mal humor porque no sabe nada. Él mintió en su currículum a Enrique para que lo contrate y eso me lo confesó un viernes de verano totalmente ebrio. Es de esos borrachos que cuando toman, suelta toda la verdad sin importar a quien le cuenta. No se mide. En la oficina hay muchas chicas a las que les da ansiedad participar en reuniones donde está Jaime porque cuando está ebrio saca su escondida y lascivia actitud. Los jefes saben esas conductas casquivanas de Jorge, pero yo pienso que él algo sabe, algo les encubre, porque es muy raro que no sea recriminado como cualquier trabajador cuando no hace bien las cosas.


Me voy a mi escritorio y me coloco un audífono para poder trabajar con música, porque soy de esas personas que ama trabajar con música. Siento que si no trabajo con música, no soy tan productivo. Es verdad que pasando una hora de haberme despertado y aseado tomo una taza de café, pero la música también hace lo suyo para poder trabajar inspirado. Creo que no soy el único que hace eso. He conocido personas que les va bien chambeando con música. También puedo hacerlo sin ella, pero soy más productivo con música. Porque no tengo fatiga, no me aburro e infinidad de cosas.