Parte dos

– ¿Y tiene el cinismo de decir que no te diga nada? Que clase de loca que tiene una relación juega a ser casquivana.
– No puedo creer lo que me está haciendo Patricia, yo lo estaba dando todo e incluso le pedí matrimonio hace una semana.
– ¿Cuánto tiempo llevas en esa relación?
– Un año y medio.
– ¿Y con anillo en mano hace toda esta mierda? No te preocupes hermano, porque quién la hace riendo, llorando la paga. De aquí nadie se va si saldar cuentas, el karma es así.
– Me duele mucho todo esto Alan. Yo no soy tóxico, no le hago problemas, la dejo ser, le di total libertad y de esta forma me paga. Si ella dice que soy el amor de su vida y ella también el mío, no entiendo por qué me hace esto.
– Alguien que destroza tu salud mental, te hace sentir una porquería y te llena de inseguridades, no puede ser el amor de tu vida. No te merecía, le quedaste muy grande hermano.
– Tienes razón Alan. Voy a ver hasta dónde llega ella con esta farsa y yo también hasta donde aguanto para cerrar este ciclo de una buena vez.


Pasaban los días y las emociones de Julián estaban a flote. Cuando Julián estaba sin Patricia y sólo hablaba con ella por teléfono o WhatsApp, él se sentía de lo más tranquilo y podía pensar gélidamente su plan para desenmascararla. En cambio, cuando la tenía a su lado, tenía ansiedad, ataques de pánico, angustia, rabia, frustración, decepción, odio, asco y se sentía burlado y de una u otra forma usado. A Julián le estaba costando tener intimidad con Patricia, él se excusaba de que tenía mucho estrés, de que tenía muchas preocupaciones y que sentía agotamiento mental. Incluso llegó a fingir que ya estaba teniendo problemas masculinos, el cuál él le dijo que iría a solucionar ese tema cuánto antes. Lo hizo para «calmar» las ansias de Patricia. Pero, él en el fondo sabía que todas estas cosas que le decía a Patricia era parte del plan para no embaucarla, no ahora, más adelante, por qué él necesita juntar la mayor cantidad de pruebas posibles. Patricia le decía cosas como que ya no la ve atractiva o que él se está enamorando de otra chica o que él desea otras chicas o que se está encamando con otras chicas a las espaldas de Patricia, lo cual lo que ella busca es sentir menos culpabilidad de lo que ya lleva haciendo. Vaya forma narcisista de jugar con la mente de Julián, pero lo que Patricia no sabe es que mientras ella está de ida, Julián ya volvió unas diez veces.


De hecho, su ex mejor amigo de Patricia lo llamó a Julián como a las tres de la tarde y citarlo en una cafetería en Larcomar y contarle cosas de ella y el por qué decidió terminar esa amistad de años con Patricia. Julián decidió ir, pero para eso decidió llevar a Alan y a la persona que tomó fotos y videos a Patricia en la Calle de Las Pizzas. Esa es una de las condiciones que puso Julián para verse con esta persona cuyo nombre es Joaquín. El ex mejor amigo no tuvo problemas en aceptar esa condición, es más, dijo que sería mejor para él si hay más testigos de lo que él va a revelar y lo que también va a compartir ya sea por WhatsApp o Telegram.


Joaquín es de esos tipos que cuando lo traicionas, no tiene escrúpulos en revelar tus más gélidos y oscuros secretos. Joaquín es una especie de funámbulo, pero no tan funámbulo como Alan, el mejor amigo de Julián.


– Hola Julián. Sé que no has tenido el mejor concepto de mi persona, pero bueno, eso en estos momentos no importa. Yo traté en lo posible de caerte bien, porque yo sabía lo que estaba haciendo esta chica como quiero vivir tranquilo, sin culpas y no quiero más complicidades y es por eso que decido decirte todo esto de una vez y darte las pruebas tanto por WhatsApp y Telegram.
-¿ Y cómo sé que no estás actuando en complicidad con ella? – dice Alan
-Porque lo dije desde el inicio. Ya no tengo ninguna comunicación con ella. Es más, pueden revisar mi celular.
– Revisaré tus correos, tu laptop y toda información- Sostuvo Alan
– ¿Encontraste algo?
-Nada comprometedor estimado Joaquín.
– Quiero que me crean porque no voy a permitir que te sigan haciendo daño.


Y es así como se sentaron a ver los videos donde se le ve a Patricia besándose no solo con el chico de aquella noche cuyo nombre es Aldo en la Calle las Pizzas, sino también hay otro más. Es decir, Patricia lleva una vida caótica, tres hombres, un camino chueco y malévolo por así decirlo de una forma negra describiendo a Patricia en alusión a una novela. Hay audios donde ella admite lo que está haciendo solo por diversión y que por nada del mundo dejaría a Julián porque ella sabe que es un partidazo y que por nada del mundo lo cambiaría. Ella admite que lo hizo porque dos amigas le incitaron a qué explore y se porte mal y le aseguraron que Julián jamás se enteraría. Incluso confesó que participó de un trío en dos oportunidades. Hay llamadas grabadas donde detalle  a detalle le cuenta a Joaquín todos los pormenores, todos los revolcones que hace con uno de sus amantes, de que forma ella se escapa de su casa para no levantar sospecha alguna y no habla mucho detalle del otro chico porque con él tiene una relación a distancia. Se dicen cosas tiernas, hacen sexting y sabes la vida que otras cosas virtuales harán. Uno tiene aproximadamente treinta años, trabaja eventualmente y no percibe sueldo básico, honestamente no le gusta trabajar, es ergofóbico y se vende como un pobrecito ante Patricia y Patricia candelejonamente le cree. No sé si Patricia es candelejona por creerle este tipo o por lo que le está haciendo a Julián. El otro tipo como nombre es Celedonio, es un chico de Bolivia de unos treinta y dos años aproximadamente, le ha mandado cartas por serpost y uno que otro regalo por ahí, lo mismo hizo Patricia. Aún están pactando verse, pero no hay una fecha acorde para que eso suceda. Creo que el fulano uno es más aventado que el fulano dos. El fulano uno juega a ser de calle mientras que el fulano dos juega a ser pacato, pero no tiene nada de pacato, no es pacato alguien que quiere intentar algo con alguna persona que tiene una relación y más aún si hay anillo de compromiso de por medio..

Deja un comentario