Y luego de ese beso, nos miramos tiernamente como esos adolescentes que estuvieron enamorados alguna vez. Nos abrazamos, nos volvimos a mirar y una vez más volvimos a besarnos.
-Joshua, No me arrepiento de eso que está pasando. Si la vida nos ha traído hasta aquí es por algo
-Yo estoy feliz de que esto pase. Presentía que en algún momento se iba a dar. No puedo creer lo feliz que estoy. Pero me apena que mañana tengo que irme. Tengo una idea
-¿Cuál?
-Regreso en tres meses a Colombia, solo lo haré por ti. No hay otro motivo que me haga volver tan pronto a este lindo país.
-No pierdes lo detallista. Veo que sigues siendo ese chico lindo del que yo me enamoré. Me encanta que seas así.
-Voy a ser honesto contigo. Quiero tomar esto en serio. Porque tú eres una persona que vale demasiado como para hacerle perder el tiempo. Tú sabes que vengo de una relación súper larga y estoy en un proceso de sanación. Si quiero intentar algo contigo, pero vamos paso a paso ¿Estás de acuerdo Clau?
-Si, estoy de acuerdo. Porque quiero que esto vaya en serio y quién sabe lograr más cosas como pareja.
-Me fascina que la vida nos haya juntado una vez más.
En ese momento, la abracé muy fuerte y me salieron lágrimas de emoción. No podía creer lo que estaba viviendo. Era como un sueño, pero también parte de mi realidad y de saber que vuelva con ella después de muchos años. Volvimos a entrar a la sala para estar con los chicos. Brindamos con vinos, unos buenos piqueos de acompañamiento y esa amena tertulia que hace de ese momento algo maravilloso.
Llegó el día que tenía que volver a casa, amanecí con los ojos algo hinchados porque no dejaba de llorar porque extrañaría mucho a Claudia. Es como que tuve ese momento de felicidad y ahora nos toca separarnos. Lo primero que hice luego de alistar mis cosas y desayunar, fue escribirle deseándole los buenos días y que tenga un día maravilloso como ella. Ella me mandó un audio con cosas lindas, hizo hincapié que nos volveríamos a ver, me dijo que le hacía mucha ilusión que vuelva en tres meses, que me esperaría y que esta vez me quede en el departamento donde ella se está quedando actualmente. Yo le respondí que también espero lo mismo y que si acepto quedarme con ella.
Como estaba tan enfocado en el tema de ir al aeropuerto, dejé mi celular en mi morral. Y pasaba el poco tiempo que tenía en Colombia con Paquito, mi gran amigo. En el camino estábamos hablando de todo lo que había pasado y él me dijo:
-Parce nunca lo había visto tan feliz como anoche.
-¿Tu crees?
-A ti te gusta ella y no lo creo, eso se nota a kilómetros. Pero si tienes claridad, lucha por ella, que también veo interés de Claudia hacia ti.
-Pues eso quiero hacer hermano. Tengo las mejores intenciones con ella.
-¿Y le comentaste que estás en un proceso de sanación?
-Si, y créeme que lo tomó de buen modo y también me dió su posición.
-Me encantó verlos juntos y es la primera vez que te veo así de radiante hermano ¿Te imaginas que ella te dé la sorpresa en Perú antes que tú vengas aquí?
-Sería muy chimba eso. Aunque yo quiero venir unos días aquí y estar con ella y obviamente por ti también hermano.
-Ya me estaba poniendo celoso parce.
-Lo sabía hermano, lo sabía (momento de risas)
-¿Y qué fue de esa chica que conociste en Bumble?
-Quedamos en vernos tres veces y cuando llegó el día nunca contestaba o se hacía la desentendida.
-Eso pasa cuando buscas citas por esas aplicaciones. Tengo la corazonada de que esa chica es inestable emocional. Apuesto que ella ni siquiera sabe lo que quiere Ya no la busques hermano, déjala ahí nomas. Ya está Claudia en tu vida. Así que con ella todo irá mejor.
-Tienes razón Paquito. Lo mejor está por venir.
Ya estábamos en el aeropuerto, bajábamos mis maletas y me despido de mi gran amigo Paquito. Agradecido por estos días aquí y por esa amistad genuina.
Llegué cuatro horas antes como de costumbre. Hice todo el proceso, ya estaba en el salón VIP tomando un café acompañado de cinco pandebonos. Me entretuve leyendo, escribiendo para mi blog. Ya tenía todo bajo control, porque pongo alarma en estos casos. No quiero volver a repetir una hazaña que casi me cuesta perder mi vuelo años atrás.
Llego al avión, ubico mi asiento. Cinco horas antes había entrado para ver si estaba sólo o iba acompañado. La cosa es que revisé y solo había una persona y viajaba en el pasillo. Yo compré mi asiento en la ventana.
El avión se empezaba a llenar, me puse los audífonos escuchando Oasis a todo volumen, agarré mi laptop y me puse a escribir porque estaba muy inspirado. Cada vez el avión se llenaba y la persona que me acompañaría en el asiento del pasillo no llegaba.
Me enfoqué tanto en escribir que ya le había perdido el rastro. Hasta que en un momento sucedió lo que jamás pensé. Me concentré tanto en escribir mi libro. Y de la nada, alguien me baja los audífonos y me dice algo así como:
-¿Te molesta si me siento a tu costado y así viajamos acompañados?
-No puede ser ¿Cómo hiciste para estar aquí?
-Pues fue demasiado fácil. Tu amigo Paquito a quien me lo presentaste ayer, me dio los datos de tu vuelo mientras tú fuiste a los servicios. Ustedes tienen una amiga en común llamada Lucero Yepes ¿Cierto?
-No me digas que ella te ayudó a gestionar todo.
-Si, ella me ayudó y por suerte nadie había comprado pasaje. Así que aquí estoy contigo.
-Estoy muy feliz de que estés aquí. Siento que la vida es hermosa. Llegando a Lima qué te parece si vamos a cenar a nuestro lugar favorito o vamos sobre un postre o un café.
-A donde sea pero contigo.
Nos abrazamos muy fuerte. En efecto, estoy soñando despierto. Puedo decir que es el mejor viaje de toda mi vida.
Ya estábamos en Lima instalados. Ella decidió quedarse en mi departamento y recién llegar donde su familia al día siguiente.
Conforme pasaban los días teníamos actividades en común, nos juntábamos a coworkear, salimos a montar bici, a correr, salimos a tomar café, hablar de la vida, cantar Bubbly de Colbie Caillat en el malecón a todo pulmón, ir al cine, teatro, conciertos, ir de vez en cuando q un bar para brindar con pisco sour porque lo amamos y si, sólo uno, exposiciones de arte, uno que otro evento de moda porque ella es muy fan de eso y yo apenas conozco, pero me dejo enseñar por ella.
Ya teníamos tres meses en ese plan. Finalmente me sentí listo para dar el primer paso y era pedirle que sea mi enamorada que estoy feliz porque ella aceptó y sentí esa misma emocion aquel día en el parque El Virrey. Decidimos construir, disfrutar el proceso, aprender en el camino, trabajar por nuestras metas tanto personales y en conjunto. Ella y yo creemos fielmente que una pareja es un equipo y como equipo debemos apoyarnos, mas no competir.
Si la vida me trajo hasta aquí es por algo. Vivo feliz y agradecido por ese momento. Y es curioso porque yo quería viajar para noviembre, por cosas de la vida, viajé meses antes. La razón me decía viaja en noviembre, mi intuición me decía viaja antes. Bendita intuición que desarrollé, porque estoy viviendo un sueño que ahora es una hermosa realidad.