Parte tres

Subiendo el ascensor, mi celular empieza a sonar, pero no lo saco. Quiero esperar y llegar a mi casa, lavarme y hacer todo ese proceso protocolar que tú y yo hacemos cada vez que salimos.

Me doy con la sorpresa que me estuvo llamando Lucía, mi ex novia con quien estuve seis meses. Ella vive en Medellín y yo en Lima. Ella tiene novio, pero siempre me escribe, me envía notas de voz y dice que aún me ama, que cuánto daría porque volvamos, pero ella ya sabe que sólo es un lindo recuerdo en mi vida. Siempre me dice que cuando vaya a Colombia le escriba, me escape a Medellín unos días y ella aparecerá donde yo me hospede.

Valeria me llama para decirme que llegó muy bien a su casa. Eso me dio tranquilidad y la verdad ha sido un día muy lindo . Pensé quedarme platicando por teléfono unos quince minutos que luego se convirtieron en casi dos horas. Debo confesar que me gusta y el saber que vendrá a casa me pone feliz.

Los sábados normalmente despierto a las ocho de la mañana. Y ese día, desperté una hora temprano de lo habitual. Quise tener todo en orden como siempre, pero más temprano mejor para poder estar más tiempo con ella . La hora pasó tan rápido que Valeria ya estaba abajo y yo estaba nervioso y emocionado a la vez. Mi timbre suena:

  • Holi
  • Hola Valeria! Que lindo tenerte por aquí. Déjame ayudarte.
  • traje lo que nos gusta mi Alek
  • y los sabores que nos encanta porque tenemos los mismos gustos en lo que se refiere a makis. Me has sorprendido con esto. Gracias Valeria.
  • lo hago porque te quiero ver feliz
  • tan bella tú. Yo también tengo algo para ti
  • ¡torta tres leches! Mi favorito.

Nos abrazamos y nuestras respiraciones se aceleraron un poco y nos miramos fijamente. Nos cogimos de la mano por unos segundos y nos quedamos mirando. No tuve el valor de besarla y ella estaba esperando que yo prosiga, pero sentía que arruinaría todo el momento.

A Valeria se le ocurrió la genial idea de salir en auto a mirar el mar con la finalidad de pasarla bonito y también trabajar el tema de mi hipocondría. Por un momento me negué, pero su persistencia y su cara de niña buena me hizo ceder. Fueron dos horas divertidas en auto. Hasta que decidimos bajar del auto y caminar. Estuvimos buenas horas caminando y hablando de la vida

  • tengo frío Alek
    Me quité una de las dos casacas que tenía puesta y le puse la más gruesa a Valeria.
  • eres muy lindo
  • quiero que disfrutes del mar, pero que no te afecte el frío.
  • me encanta lo atento que eres
  • admiro el corazón gigante que tienes Valeria. Eres una chica espectacular. Si algo que me encanta de ti es la pasión que pones a lo que haces. Te admiro y…. te aprecio mucho.
  • ¿ quieres seguir aquí?
  • un rato más ¿y tú?
  • también. Me gusta pasar tiempo contigo
  • a mi también Valeria.

Nos quedamos hasta las nueve y veinticinco de la noche caminando por la Costa Verde y nos dimos cuenta de la hora porque ya teníamos hambre. Fuimos rápido hacia el auto y nos dirigimos al departamento porque Valeria tenía que recoger sus cosas. Algo que notaba en ella es la tranquilidad que tenía y es como si todo estaba bajo control como si el toque de queda poco o nada le importase.

  • Valeria ¿ te diste cuenta que ya son las diez y cinco?
  • si Alek y tendré que quedarme contigo. Aparte mi mamá ya sabe y vine preparada
  • ¿como asi?
    Bajamos del auto y abre la maletera y saca un morral
  • aquí está mi pijama y mi ropa de mañana
  • jajaja no lo puedo creer.
  • ¿o no quieres que me quede?
  • Por supuesto. Me encanta esto en serio.
  • Sabía que ya era las nueve y algo, sólo que quise quedarme hasta el lunes contigo. Además ya mi mamá está al tanto.
  • te prepararé algo de cenar Valeria
  • como quieras cariño. Me gusta como cocinas.

Hice la cena y decidí abrir un vino que tenía. Una copa para cada uno. Hoy brindamos por nosotros y porque todo está saliendo espectacular. Luego de cenar ella y nos pusimos a jugar Uno, FIFA como hasta la una de la madrugada. Apagamos todo y estábamos escuchando música a todo volumen. Tirados en la alfombra nos miramos, ella se puso algo roja y yo algo nervioso.

  • eres muy bonita
  • y tú eres un chico detallista
  • no puedo dejar de mirarte. Desde que te vi me impresionaste.
  • desde que empecé a leerte me envolví más en tus historias. Eres encantador Alek.
  • gracias por quedarte
  • gracias a ti por querer compartir tu tiempo conmigo.

Nos cogimos de la mano, nos acercamos más y nos besamos…

10 comentarios sobre “Parte tres

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