¿Y ahora qué sigue?

Estoy muy enamorado de Domenica pero también pienso en Sheyla todos los días. Nosotros vivimos en Bogotá y ella vive en Miami.

-Iré a una entrevista mujer

-Ok mi cielo, con cuidado por favor. 

Si bien es cierto, tengo que entrevistar a las cuatro de la tarde, pero salí cinco horas antes para ir a la embajada y renovar mi visa. Quiero ir a Miami, quiero ver a Sheyla, quiero salir con ella, quiero mimarla, quiero besarla. Amo hasta los huesos a Domenica pero también siento cosas locas por Sheyla.

Mientras Domenica es paz y ternura.

Sheyla es fuego y pasión y eso me tiene loco.

-MI hermoso ¿cómo estás?

Muy bien corazón  y tú?

-te cuento que en un mes llego a Bogotá y  dos días después estoy yendo a Medellín. Quiero verte, quiero estar contigo. 

-yo también Shey y te extraño como no tienes idea. Pero tú sabes que estoy casado pero también sabes lo que siento por ti. 

-yo lo sé 

-veré que se me ocurre 

De todos modos fui a renovar mi visa por si me animo volver a Miami y estar con Sheyla.

Llegué a casa y le dije a Domenica que tendré que viajar por trabajo a Medellín y ella me pregunta si puede ir a lo que le dije que no porque será más tiempo trabajando que estando con ella. Domenica decidió no insistir más y yo tampoco quise tocar el tema. 

Es muy tedioso todo esto para mi, es complicado amar a una mujer pero también desear a otra. Pero sé que en cualquier momento eso acabará pero lo que no sé es con quien continuaré.

El tiempo pasaba y seguíamos  chateando, hablando por teléfono a escondidas. Ella de lo más normal hablaba conmigo y yo salia de casa para poder hablar con ella con mayor privacidad.

-tengo algo que decirte Sheyla

-dime corazón ¿qué pasa?

-me voy contigo a Medellín 

-¡que emoción! No sabes lo feliz que me haces sentir 

-yo también pero ya sabes cuál es mi condición.

-si sé y es que la pasemos más que delicioso esos día por allá.

Y ese día llegó y para eso Domenica quiso salir temprano del trabajo para irme a despedir al aeropuerto a lo que yo acepté porque Sheyla y yo viajamos casi en el mismo horario pero en distinta aerolínea para evitar sospechas (hay que saber hacerla en la vida)

-mI rey que te vaya bien por allá y escribes para saber cómo vas.

-si mi amor, de todas maneras te escribo.

-te amo Gabriel

-yo también Domenica

Pasaron unas horas y ya me encontraba en Medellín, ni bien bajé del avión, tomé un taxi para el apartamento de Sheyla donde habíamos quedado encontrarnos. 

Pasó media hora y por fin estábamos juntos, por fin podíamos hacer lo que queríamos. Se sentía el uno del otro esas ganas de vernos y divertirnos.

A eso de las nueve de la noche fuimos al Parque Lleras a rumbear un poco y tomarnos unos tragos, bailar también (aunque no soy tan bueno bailando) …..

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